Residencial: la demanda internacional y la escasez de oferta impulsan el mercado
El mercado inmobiliario español atraviesa una fase de fuerte expansión, con el sector residencial alcanzando niveles récord no vistos en los últimos veinte años. El crecimiento está impulsado por el desequilibrio entre oferta y demanda, el creciente interés de compradores internacionales, el desarrollo de nuevos polos universitarios y el mejor acceso al crédito.
En el primer semestre de 2025, las transacciones aumentaron un 7,6%, superando la media de la última década en más del 33%. En términos anuales, el número de transacciones alcanzó las 750.000 unidades (+5%), el nivel más alto desde 2007.
En el frente de los precios, España sigue destacando en el panorama europeo por su perfil competitivo. Según el último informe de Dils Lucas Fox, los valores inmobiliarios han aumentado un 34% en los últimos cinco años. Desde 2016, el incremento global ha alcanzado el 47%, frente a una inflación del 26%, garantizando rentabilidades reales positivas para los inversores.
El crecimiento está respaldado por una persistente escasez de oferta. A pesar de un aumento del 15% en nuevas construcciones, con un total de más de 115.000 unidades, los volúmenes siguen siendo insuficientes para satisfacer la demanda.
"Las nuevas promociones aún están lejos de satisfacer la demanda, mientras la población española continúa creciendo", comenta Paloma Pérez Bravo, co-CEO de Dils Lucas Fox. "Este desequilibrio, combinado con la mejora de las condiciones de financiación, es el principal motor de la actual fase expansiva y refuerza el posicionamiento de España como uno de los mercados residenciales más atractivos de Europa, tanto para compras vinculadas al estilo de vida como para inversiones a largo plazo."
En este contexto, España consolida su posición como uno de los mercados residenciales más atractivos de Europa, tanto para compras impulsadas por la calidad de vida como para estrategias de inversión a largo plazo.
Las nuevas tendencias de vida también juegan un papel clave: el teletrabajo y la movilidad internacional han favorecido la llegada de profesionales altamente cualificados y nómadas digitales, contribuyendo al crecimiento tanto del mercado de alquiler flexible como de las compras en las principales ciudades y destinos costeros.
"El impulso al mercado inmobiliario también proviene de las universidades", añade Damasceni. "En los últimos años, Madrid se ha consolidado como destino clave para universidades privadas internacionales, con centros de excelencia como IE Tower, uno de los pocos campus verticales del mundo."
Al mismo tiempo, el fortalecimiento de polos académicos y tecnológicos –en ciudades como Madrid, Barcelona y Málaga– está reconfigurando el tejido económico y social, atrayendo talento e inversión.
Los datos también confirman el creciente peso de la demanda internacional: en el primer semestre de 2025, las transacciones por parte de compradores extranjeros alcanzaron aproximadamente 49.750 unidades, un 15% más y un 50% por encima de la media de la última década.
Branded residences: el lujo se acelera y refuerza el atractivo del país
Junto al mercado residencial tradicional, también está creciendo rápidamente el segmento de las branded residences, actualmente uno de los sectores más dinámicos del mercado inmobiliario de alto standing. España cuenta actualmente con 38 iniciativas, de las cuales 25 están en desarrollo.
Casi tres cuartas partes de la oferta se posiciona en el segmento de lujo, con proyectos vinculados a marcas globales y ubicados en destinos de primer nivel como Marbella, Madrid y Tenerife. Si bien las ubicaciones turísticas siguen representando la mayor parte del mercado, los conceptos urbanos e híbridos crecen rápidamente, con Madrid a la cabeza.
La entrada de operadores internacionales ha marcado un punto de inflexión en la evolución del sector residencial de lujo, contribuyendo al aumento de los valores prime y al lanzamiento de nuevas promociones.
Las branded residences ofrecen servicios de hotelería de cinco estrellas y estándares de alta calidad, reflejados en una prima de precio que oscila entre el 20% y el 40% en comparación con propiedades tradicionales. Los valores medios se sitúan en torno a los 18.000 euros por metro cuadrado, con picos de hasta 25.000 euros para los activos más exclusivos.
Este segmento está contribuyendo a reforzar el posicionamiento de España en el escenario internacional, ampliando la base de inversores y confirmando al país como destino de referencia para quienes buscan un equilibrio entre inversión y calidad de vida.