Dils ha asesorado al Fondo Drive, gestionado por Castello SGR S.p.A., en la venta del complejo de oficinas San Vigilio Uno Business Park, situado en Milán en via San Vigilio 1.
El complejo está situado en el cuadrante sur de Milán, una zona que ha experimentado una importante evolución urbana y funcional en los últimos años, reconocida ahora como uno de los polos más dinámicos y atractivos de la ciudad. El contexto se beneficia de la presencia de importantes entidades corporativas, centros dedicados a la innovación e importantes instituciones educativas y de investigación, entre las que se incluyen IULM - Universidad Libre de Lenguas y Comunicación, NABA - Nueva Academia de Bellas Artes, la Universidad Bocconi y el nuevo campus del IEO - Instituto Europeo de Oncología. La proximidad a la estación de metro M2 Famagosta y a los principales ejes de conexión urbana y metropolitana refuerza aún más la accesibilidad y el posicionamiento estratégico del activo.
Diseñado en 1971 por el arquitecto Gio Ponti, San Vigilio Uno consta de dos edificios principales de oficinas y una tercera estructura de uso mixto, con una superficie bruta total de aproximadamente 19.000 m². El activo representa un ejemplo significativo de arquitectura milanesa reinterpretada en clave contemporánea, capaz de conjugar identidad de diseño, funcionalidad y flexibilidad espacial. Este valor se ha visto reforzado aún más por la intervención integral de rehabilitación finalizada en 2022, llevada a cabo según los más altos estándares de calidad y sostenibilidad, lo que permitió al complejo obtener la certificación LEED Core & Shell Platinum.
Totalmente arrendado a una mezcla diversificada de inquilinos, San Vigilio Uno combina un sólido perfil de ingresos con altos estándares ESG y una excelente accesibilidad infraestructural, consolidándose como un producto inmobiliario de primer nivel en el panorama de oficinas milanés.
En un mercado de inversión en oficinas que se mantiene selectivo, la operación confirma el interés de los inversores por activos situados fuera del CBD, respaldados por fundamentos sólidos: alta calidad inmobiliaria, perfil de arrendamiento estable y diversificado, credenciales ESG significativas y capacidad de generar flujos de ingresos sostenibles a largo plazo.
Durante los últimos doce meses, los submercados descentralizados han atraído efectivamente el interés de los inversores, apoyado por la calidad del tejido urbano, la evolución de la demanda de los ocupantes y la creciente atención hacia propiedades eficientes, modernas y resilientes.